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FAQ

¿Qué se entiende por Actividad Económica?

El concepto de rendimientos de actividades económicas viene delimitado por la concurrencia de:
• Existencia de una organización autónoma de medios de producción o de recursos humanos.
• Finalidad de intervenir en la producción o distribución de bienes o servicios

¿Se considera Actividad Económica el arrendamiento de inmuebles?

El arrendamiento de bienes inmuebles se realiza como actividad económica, únicamente cuando se dan las dos circunstancias siguientes:
– Que en el desarrollo de la actividad se cuente, al menos, con un local exclusivamente destinado a llevar a cabo la gestión de la misma.
– Que para la ordenación de aquélla se utilice, al menos, una persona empleada con contrato laboral y a jornada completa.
La falta de alguno de estos dos requisitos determina que los rendimientos derivados de esta actividad se consideren, a efectos del IRPF, rendimientos del capital inmobiliario.

¿En cuántos tipos de Actividad Económica se puede clasificar el trabajo de un autónomo?

Los modelos censales de alta de los autónomos distinguen los siguientes tipos y claves de actividades económicas:
Clave Tipo de actividad
1 Actividades empresariales de carácter mercantil
2 Actividades agrícolas y ganaderas
3 Otras actividades empresariales de carácter no mercantil
4 Actividades profesionales de carácter artístico o deportivo
5 Restantes actividades profesionales.

¿Qué se considera rendimiento de Actividad Profesional?

Son rendimientos de actividades profesionales los que deriven del ejercicio de las actividades incluidas en las Secciones Segunda (actividades profesionales de carácter general) y Tercera (actividades profesionales de carácter artístico o deportivo) de las Tarifas del Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE), aprobadas por el Real Decreto Legislativo 1175/1990, de 28 de septiembre (BOE del 29); mientras que son rendimientos de actividades empresariales los que procedan de actividades incluidas como tales en la Sección Primera de las mencionadas Tarifas [Art. 95.2 a) Reglamento IRPF].

En relación con las actividades profesionales desarrolladas por comunidades de bienes, sociedades civiles y otras entidades en régimen de atribución de rentas, debe matizarse que, pese a que dichas entidades deban tributar por la Sección Primera de las Tarifas del IAE por el ejercicio de tales actividades, éstas mantienen a efectos del IRPF su carácter de actividades profesionales y no empresariales.

Por ello, son rendimientos de actividades profesionales los obtenidos, mediante el ejercicio libre de su profesión, siempre que dicho ejercicio suponga la ordenación por cuenta propia de medios de producción y de recursos humanos o de uno de ambos, entre otros, por: veterinarios, arquitectos, médicos, abogados, notarios, registradores, corredores de comercio colegiados, actuarios de seguros, agentes y corredores de seguros, cantantes, maestros y directores de música, expendedores oficiales de loterías, apuestas deportivas y otros juegos incluidos en la red de la entidad pública empresarial Loterías y Apuestas del Estado.

• No se consideran rendimientos de actividades profesionales, las cantidades que perciban las personas que, a sueldo de una empresa por las funciones que realizan en la misma, vengan obligadas a inscribirse en sus respectivos colegios profesionales y, en general, las derivadas de una relación de carácter laboral o dependiente. Dichas cantidades se comprenden entre los rendimientos del trabajo, en cuyo apartado deben declararse (Art. 95.3 Reglamento IRPF).

• Son rendimientos empresariales los derivados, entre otras, de las siguientes actividades: extractivas, mineras, de fabricación, confección, construcción, comercio al por mayor, comercio al por menor, servicios de alimentación, de transporte, de hostelería, de telecomunicación, etc.

Reglas particulares

Las dificultades que pueden presentarse a la hora de calificar correctamente determinados supuestos concretos de rendimientos han propiciado que la normativa reguladora del IRPF contemple y regule específicamente los siguientes casos particulares:
• Autores o traductores de obras [Arts. 17.2 d) Ley IRPF y 95.2 b) 1º Reglamento IRPF]
Los rendimientos derivados de la elaboración de obras literarias, artísticas o científicas, siempre que se ceda el derecho a su explotación, constituyen rendimientos del trabajo, salvo cuando dicha actividad suponga la ordenación por cuenta propia de los medios de producción y de recursos humanos, o de uno de ambos, con la finalidad de intervenir en la producción de bienes o servicios, en cuyo caso los rendimientos se califican como derivados de actividades económicas. En el supuesto de que así suceda, los rendimientos son empresariales cuando los propios autores o traductores editan directamente sus obras, y profesionales si los autores o traductores ceden la explotación de las mismas a un tercero. Finalmente, cuando el beneficiario o perceptor de los derechos de autor sea un tercero distinto del autor o traductor (por ejemplo, herederos), constituyen para el perceptor rendimientos del capital mobiliario.

• Comisionistas [Art. 95.2 b) 2º Reglamento IRPF]
Son rendimientos profesionales los obtenidos por los comisionistas cuando su actividad se limite a acercar o a aproximar a las partes interesadas para la celebración de un contrato.

Por el contrario, cuando, además de la función descrita anteriormente, asuman el riesgo y ventura de las operaciones mercantiles en las que participen, el rendimiento deberá calificarse como empresarial.

Constituyen rendimientos del trabajo los derivados de la relación laboral especial con la empresa a la que los comisionistas o agentes comerciales representan y que no suponen una ordenación por cuenta propia de medios de producción y/o recursos humanos.

• Profesores [Art. 95.2 b) 3º Reglamento IRPF]
Tienen la consideración de rendimientos derivados de actividades profesionales los obtenidos por estas personas, cualquiera que sea la naturaleza de las enseñanzas que impartan, siempre que ejerzan esta actividad, bien en su domicilio, en casas particulares o en academia o establecimiento abierto, sin relación laboral o estatutaria.
Si la relación de la que procede la remuneración fuese laboral o estatutaria, los rendimientos se comprenderán entre los derivados del trabajo.

Por su parte, la enseñanza en academias o establecimientos propios tendrá la consideración de actividad empresarial.
• Conferencias, coloquios, seminarios y similares [Arts. 17.2 c) y 17.3 Ley IRPF]
Los rendimientos derivados de impartir cursos, conferencias, coloquios, seminarios y similares tienen la consideración de rendimientos del trabajo, incluso cuando dichas actividades se presten al margen de una relación laboral o estatutaria.
No obstante, cuando tales actividades supongan la ordenación por cuenta propia de medios de producción y de recursos humanos o de uno de ambos, con la finalidad de intervenir en la producción o distribución de bienes o servicios (por ejemplo, cuando el contribuyente ya viniera ejerciendo actividades económicas y su participación en las conferencias, coloquios o cursos se corresponda con materias relacionadas directamente con el objeto de la actividad, de manera que pueda entenderse que se trata de un servicio más de su actividad, o en los supuestos en que se intervenga como organizador de los cursos o se participe en los resultados prósperos o adversos que deriven de los mismos), los rendimientos obtenidos se calificarán como rendimientos derivados del ejercicio de actividades profesionales.

¿Puedo considerar como gasto el importe del ordenador que compré el año pasado para mi negocio?

No. El importe de la adquisición de los bienes de carácter más duradero, conocidos como inmovilizado o bienes de inversión, no se puede deducir completo el año en que se adquieren, sino que se reparte durante varios años a través de la amortización o depreciación que experimenta el bien por el uso o el paso del tiempo.

Para que la amortización sea deducible, es imprescindible anotarla en la contabilidad, o en los libros-registro oficiales si no hay que llevar contabilidad (profesionales, agricultores y ganaderos).

• En estimación directa normal, hay varios métodos de cálculo admitidos, pero suelen usarse los porcentajes máximos legales aplicables a cada tipo de bien, según el sector de actividad.
• En estimación directa simplificada hay que usar la tabla de amortización simplificada. La amortización tiene que ser lineal (todos los años la misma cantidad).

Recuerde, además, que en el año de adquisición sólo se amortiza la parte proporcional al tiempo transcurrido entre la fecha de adquisición y el final del año.

¿Qué gastos se pueden considerar deducibles en mi actividad?

Relación de gastos considerados fiscalmente deducibles;Los requisitos y condiciones que con carácter general deben cumplir los gastos para tener la consideración fiscal de deducibles son los siguientes:
– Que estén vinculados a la actividad económica desarrollada. Es decir, que sean propios de la actividad.
– Que se encuentren convenientemente justificados.
– Que se hallen registrados en la contabilidad o en los libros-registro que con carácter obligatorio deben llevar los contribuyentes que desarrollen actividades económicas.

La declaración de los gastos deducibles se efectuará agrupando los que, habiéndose producido en el desarrollo de la actividad, tengan la consideración de fiscalmente deducibles. Dicha agrupación se realizará con arreglo a las rúbricas que figuran en el impreso de declaración. Aquellos gastos deducibles que no aparezcan expresamente recogidos en dichas rúbricas, se reflejarán en la correspondiente a “Otros conceptos fiscalmente deducibles (excepto provisiones)”.

Ejemplos de dudas frecuentes:
Gastos por seguro de salud del empresario: Es deducible los del propio empresario, su cónyuge e hijos con el límite de 500 euros por cada miembro.
Gastos de gasolina y reparaciones: Son deducibles si se puede probar que los vehículos se destinan a uso profesional y no a otros usos particulares.
Multas y sanciones: No son deducibles en ningún caso.

¿Son ingresos de la actividad los que me abona la Seguridad por mi baja médica?

En las bajas por enfermedad del empresario o profesional, las prestaciones de la Seguridad Social por incapacidad temporal, maternidad, riesgo durante el embarazo e invalidez provisional se declaran como rendimientos del trabajo.

¿Qué Régimen me interesa más: Estimación Directa Simplificada o Estimación Objetiva?

El régimen de estimación objetiva es una opción voluntaria permitida a ciertas actividades fijadas por el Ministerio de Economía
y Hacienda
, y prevista para pequeños empresarios que el año anterior cumplieran ciertos requisitos.

El beneficio se calcula según unos módulos (número de empleados, kilovatios consumidos, metros del local, potencia del vehículo, etc.), que tienen un valor asignado. Si este régimen no le interesa porque el beneficio real es menor que el calculado con los módulos, puede pasar al régimen de estimación directa simplificada, presentando el impreso 036 durante el mes de diciembre anterior al año en que surta efectos la renuncia,
que se prolongará durante un mínimo de tres años seguidos. La ventaja del sistema es que, si el beneficio real es mayor que el señalado por los módulos, el exceso no tributa (debe probar que los ingresos provienen exclusivamente de la actividad).

En épocas de crisis, suele interesar más el Régimen de Estimación Directa mientras que en los momentos de pujanza económica es menos gravoso el Régimen de Estimación Objetiva.

¿Qué Gastos no son Deducibles?

No tienen la consideración de gastos fiscalmente deducibles:
• Los que representen una retribución de los fondos propios.
• Las multas y sanciones penales y administrativas, el recargo de apremio y el recargo por presentación fuera de plazo de declaraciones-liquidaciones y autoliquidaciones.
• Las pérdidas del juego.
• Los donativos y liberalidades.
No tienen tal consideración los gastos por relaciones públicas con clientes y proveedores ni los que con arreglo a los usos y costumbres se efectúen con respecto al personal de la empresa ni los realizados para promocionar, directa o indirectamente, la venta de bienes y prestación de servicios, ni los que se hallen correlacionados con los ingresos.
• Las dotaciones a provisiones a fondos internos para la cobertura de contingencias idénticas o análogas a las que son objeto del texto refundido de la Ley de Regulación de los Planes y Fondos de Pensiones.
• Los gastos de servicios correspondientes a operaciones realizadas, directa o indirectamente con personas o entidades residentes en países o territorios calificados reglamentariamente como paraísos fiscales, o que se paguen a través de personas o entidades residentes en éstos, excepto que el contribuyente pruebe que el gasto devengado responde a una operación o transacción efectivamente realizada.
• Los gastos financieros devengados en el período impositivo, derivados de deudas con entidades del grupo según los criterios establecidos en el artículo 42 del Código de Comercio, con independencia de la residencia y de la obligación de formular cuentas anuales consolidadas, destinadas a la adquisición, a otras entidades del grupo, de participaciones en el capital o fondos propios de cualquier tipo de entidades, o a la realización de aportaciones en el capital o fondos propios de otras entidades del grupo, salvo que el sujeto pasivo acredite que existen motivos económicos válidos para la realización de dichas operaciones.
• Los gastos de personal que correspondan a indemnizaciones derivadas de la extinción de la relación laboral, común o especial, o de la relación mercantil de administradores y miembros de los Consejos de Administración, de las Juntas que hagan sus veces y demás miembros.
de otros órganos representativos, producidas desde 1 de enero de 2013, cuando superen, para cada perceptor, el mayor de los siguientes importes:
– 1.000.000 de euros, o
– el importe que resulte exento en el IRPF por despido o cese del trabajador por aplicación de lo establecido en el artículo 7.e) de la LIRPF.
A estos efectos, se computarán las cantidades satisfechas por otras entidades que formen parte de un mismo grupo de sociedades en las que concurran las circunstancias previstas en el artículo 42 del Código de Comercio.
• Las aportaciones a mutualidades de previsión social del propio empresario o profesional que den derecho a reducir la base imponible del contribuyente con arreglo a los requisitos y límites establecidos a tal efecto.

¿A qué se refiere la Reducción por el Ejercicio de determinadas Actividades Económicas?

Tienen derecho a esta reducción los contribuyentes que cumplan todos y cada uno de los siguientes requisitos:

a) Que el rendimiento neto de la actividad económica se determine con arreglo al método de estimación directa. No obstante, si el rendimiento neto se determina con arreglo a la modalidad simplificada del método de estimación directa, la reducción será incompatible con la aplicación del porcentaje del 5 por 100 deducible por el conjunto de las provisiones deducibles y gastos de difícil justificación.
En tributación conjunta, si sólo uno de los cónyuges cumple los requisitos para aplicar la reducción, el hecho de que opte por su aplicación no impide que el otro cónyuge aplique la deducción del 5 por 100 en concepto de provisiones deducibles y gastos de difícil justificación.
Si ambos cónyuges cumplen los requisitos para aplicar la reducción, el hecho de que uno de ellos opte por su aplicación tampoco impide que el otro cónyuge aplique la deducción del 5 por 100 por el conjunto de las provisiones deducibles y gastos de difícil justificación. No obstante, en este caso el importe de la reducción no podrá ser superior al rendimiento neto de las actividades del cónyuge que haya optado por la aplicación de la reducción.

b) Que la totalidad de las entregas de bienes o prestaciones de servicios se efectúen a una única persona, física o jurídica, no vinculada en los términos del artículo 16 del texto refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades (38), o que el contribuyente tenga la consideración de trabajador autónomo económicamente dependiente conforme a lo dispuesto en la Ley 20/2007, de 11 de julio, del Estatuto del Trabajo Autónomo (BOE del 12 ) y el cliente del que dependa económicamente no sea una entidad vinculada en los términos anteriormente comentados.

c) Que el conjunto de gastos deducibles correspondientes a todas las actividades económicas desarrolladas por el contribuyente no exceda del 30 por 100 de los rendimientos íntegros declarados.

d) Que, durante el período impositivo, se cumplan todas las obligaciones formales previstas en el artículo 68 del Reglamento del IRPF.

e) Que no se perciban rendimientos del trabajo en el período impositivo.
No obstante, no se entenderá que se incumple este requisito cuando se perciban durante el período impositivo prestaciones por desempleo o cualquiera de las prestaciones derivadas de los sistemas de previsión social a que se refiere el artículo 17.2 de la Ley del IRPF, siempre que su importe no sea superior a 4.000 euros anuales.
En estos supuestos y siempre que se cumpla la totalidad de los requisitos establecidos, procederá aplicar tanto la reducción por obtención de rendimientos del trabajo como la reducción por el ejercicio de determinadas actividades económicas.

f) Que al menos el 70 por 100 de los ingresos del período impositivo estén sujetos a retención o ingreso a cuenta.

g) Que no se realice actividad económica alguna a través de entidades en régimen de atribución de rentas.

Importe de la reducción de los rendimientos de determinadas actividades económicas
Rendimientos netos Otras rentas(excluidas las exentas) Importe de la reducción
9.180 euros o menos 6.500 euros o menos 4.080 euros
Más de 6.500 euros 2.652 euros
Entre 9.180,01 y 13.260 euros 6.500 euros o menos 4.080 – [0,35 x (RN – 9.180)] (*)
Más de 6.500 euros 2.652 euros
Más de 13.260 euros Cualquier importe 2.652 euros
(*) RN = rendimiento neto de actividades económicas

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