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Laboral

La obligación del trabajador autónomo a cotizar comienza desde el primer día del mes en que se da el inicio a su actividad.

Dicha obligación subsiste mientras el trabajador desarrolla su actividad, incluso durante las situaciones de incapacidad temporal, riesgo durante el embarazo, riesgo durante la lactancia natural, periodos de descaso por maternidad o paternidad.

La obligación termina el último día del mes en que el trabajador finaliza su actividad por cuenta propia, siempre y cuando comunique su baja dentro de plazo.

Es importante, por tanto, que el trabajador autónomo no olvide comunicar a la Tesorería General de la Seguridad Social su cese en la actividad, dentro de los 6 días naturales siguientes a dicho cese.

El ingreso de la cuota se puede realizar en cualquier entidad financiera autorizada para actuar como Oficina Recaudadora de la Seguridad Social, presentando el Boletín de Cotización TC 1-50, que está a disposición de los trabajadores, en las Direcciones Provinciales y Administraciones de la Tesorería General de la Seguridad Social, aunque en la práctica de hoy en día se aplica la presentación telemática a través del Sistema Red.

El pago de las cuotas se puede domiciliar en una entidad financiera. La solicitud de domiciliación de las mismas se podrá efectuar:

– En la propia Entidad Financiera.

– En las Administraciones de la Tesorería General de la Seguridad Social.

– Por internet, a través de la Oficina Virtual.

– Catálogo de Servicios.

– Solicitud de domiciliación en cuenta, de esta página web.

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